Alimentos

comida-perroPor lo general, solemos pensar que los perros deben comer lo mismo que nosotros y caemos en el error de darles los restos de nuestro almuerzo. Sin embargo, está comprobado que  no resulta conveniente alimentar con las sobras a nuestro perro ya que ellos necesitan una alimentación particular de acuerdo a su raza, actividad física y edad.
Teniendo en cuenta lo antes dicho, daremos una pauta general acerca del tipo y la cantidad de comida que necesita nuestro perro.
Uno de los factores más importantes es que el can esté bien hidratado, por ello es preciso dejarle agua fresca a su disposición en todo momento.
Con respecto a la elección de la dieta, el veterinario seguro le recomendará optar por una dieta seca (alimento balanceado) o húmeda (latas). La primera alternativa es la más indicada, debido a que permite conservar una dentadura sana, sin sarro, gracias a que dispone de una composición más equilibrada. Aunque, en ocasiones, para que nuestra mascota no se canse se pueden combinar ambas dietas, siempre de manera progresiva.
Hay que tener en cuenta de que la cantidad de alimento que se le debe dar va a variar en función al peso y la edad del perro, pero las necesidades de cada animal van a oscilar también de acuerdo a, por ejemplo, la rutina de ejercicio que realice.
Asimismo, se debe controlar la ingesta diaria de energía, ya que si a esto le sumamos  una vida sedentaria, el canino puede quedar condenado a la obesidad y a padecer los trastornos que ella misma acarrea.

Consejos útiles

Es preciso contemplar que los cachorros necesitan comer entre tres y cuatro veces, en poca cantidad porque su estomago no está aún desarrollado del todo. Recién a partir de los 6 meses empiezan a comer 2 veces al día, y entre los 9 y 12 meses pueden pasar a  hacerlo una vez al día, siempre cuidando las cantidades del alimento que se le ofrece.
Resulta conveniente que el horario de la comida y el lugar sea siempre el mismo.

Lo que NO se debe hacer

No se le deben dar restos de comidas, ya que las comidas que nosotros ingerimos contienen generalmente más cantidad de grasa, además de condimentos que pueden afectar el estómago del animal.
No darle huesos de pollo, lechón, cordero o conejo, ya que debido a su pequeño tamaño se pueden astillar, ocasionándole heridas en la garganta y el estómago, en el mejor de los casos, y hasta causarle la muerte, en caso de surgir complicaciones. Los huesos redondos de vaca sí son aconsejables, ya que limpian y fortalecen los dientes de los perros.
No darle comidas fuera de hora, y mucho menos alimentos como pescado crudo, chocolate, dulces y embutidos de cualquier tipo ya que pueden provocarle diabetes al perro.
Por último, se debe evitar comprar los sobrantes de carnicería porque contienen un bajo aporte nutricional y demasiada grasa.